Ayer, esa bolita de pelo me hizo llorar amargamente. Tenemos ocho o nueve años juntas, es hija de la gatita gris de mi madrina, y por su pelaje siamés, asumimos que es nieta o bisnieta de un gato siamés de verdad que tuvo mi primo muchos años antes, dejando algún descendiente suyo en la cuadra,Sigue leyendo «Amor de gato.»